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Bengala y la segunda Casapueblo, un mismo refugio

04 junio 2015
Bengala y la segunda Casapueblo, un mismo refugio
La casa y el atelier del prolífico artista Carlos Paéz Vilaró en Tigre

Cuando se cataloga a un artista como mutifacético pocas veces esa definición permite considerarlo constructor. En el caso de este artista uruguayo, eso es posible ya que además de ser pintor, ceramista, escultor, escritor y compositor, se dedicó a construir y convertir piezas arquitectónicas en verdaderas obras de arte.

Carlos Páez Vilaró nació en 1923 en Montevideo y fue dueño de una extensa y productiva carrera cultural. Con un estilo único, trascendió en ambas orillas por sus pinturas y sus dotes como arquitecto, de las cuales Casapueblo, en Punta Ballena, es una fiel muestra. Pero hay detalles de su vida que aún no son del todo conocidos, como su estadía en Buenos Aires y su amor por Tigre,  que lo llevó a reciclar una casa para convertirla en su atelier y construir dentro del mismo espacio a Bengala, la “hermana” de Casapueblo en Argentina.

Fue a comienzos de la década del ´80, cuando el artista recorría las calles de Tigre con su esposa y descubrió una vieja casa de madera de 1889 alzada sobre pilotes. Su estilo y la arboleda que la rodeaban lo cautivaron y decidió comprar la vivienda, de origen irlandés. Tiempo después, esa casa devino en atelier y el protagonismo le fue robado por Bengala, la otra construcción que él mismo diseñó para el extremo opuesto del inmenso jardín. 

Bengala tenía todas las características de su Casapueblo de Punta Ballena, en Punta del Este, por ello luego se la conoció como “la segunda Casapueblo”. Pensada para transmitir el mismo espíritu que su legendaria versión original, esa casa erizada de galerías y cúpulas pronto se convirtió en su refugio en el país y una extensión natural de su estudio en Uruguay.

Su belleza exótica y su estilo único, que sigue las líneas de la “arqui-textura” de Paéz Vilaró son sorprendentes. Tras ser declarada como Patrimonio Cultural por el Honorable Concejo Deliberante de Tigre, hoy funciona como espacio de interés cultural. Puede visitarse con una guía especializada, previa cita, para conocer el universo íntimo del "Pintor del medio del río”, como al mismo artista le gustaba llamarse.